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¿Qué inventos surgieron durante la Prehistoria?

paisaje de un asentamiento prehistórico

Dos de las armas más poderosas con las que ha contado el ser humano desde los albores de la historia han sido la curiosidad y la imaginación. Gracias a estas dos poderosas herramientas mentales, el hombre ha podido ir venciendo, poco a poco, al entorno hasta llegar a las inmensas comodidades que disfrutamos en la actualidad.

La prehistoria significó el inicio del camino hacia la evolución y estuvo marcado por una serie de descubrimientos e inventos que resultaron claves para avanzar como ser humano, primero, y como sociedad, después. Todo estaba enfocado a la mejora de las durísimas condiciones de vida a las que estaban expuestos los primeros hombres. Estas nuevas herramientas les sirvieron de esencial apoyo a la hora de explorar, abandonar sus miedos y proseguir el camino, dejando, de esta manera,  un prometedor legado para las generaciones venideras.

Inventos de la Prehistoria

¿Qué tipo de materiales emplearon?

En el periodo que comprende la Prehistoria, los primeros hombres trabajaron con los materiales que tenían a su alrededor. Fue el paso del tiempo y el comienzo de las primeras exploraciones cuando dieron al hombre el conocimiento y descubrimiento de nuevas materias primas. De esta manera, localizaron buenos materiales con los que crear herramientas de trabajo eficaces, así como objetos con los que mejoraron su calidad de vida y su seguridad.

Algunos de los elementos favoritos para la creación de las nuevas herramientas se encontraban en los mamuts, concretamente en sus huesos, así como en las piedras o en el pedernal. Un gran avance vino de la mano del descubrimiento de las fibras vegetales, como el lino, o el de los animales; de todos ellos, obtuvieron enormes beneficios para la construcción de nuevas herramientas y objetos. La llegada de la madera supondría un claro avance para la evolución del ser humano. Sin embargo, sería la llegada de la conocida como edad de los metales cuando el hombre entraría en un nuevo plano constructivo: el trabajo de los metales marcaría un antes y un después en la creación de herramientas; especialmente importantes fueron el hierro (hay una etapa concreta que recibe el nombre de Edad de Hierro) y el bronce (Edad de Bronce).

Los 12 inventos más importantes de la Prehistoria

Si bien es cierto que todas las herramientas y todos los objetos creados durante los albores de los tiempos revisten de gran importancia para el avance en la mejora de las condiciones de vida del hombre primigenio, lo cierto es que se desarrollaron 12 inventos que dejaron una huella indeleble y crucial, ya que revolucionaron la forma de hacer las cosas desde el momento de su alumbramiento.

En la actualidad, muchos de esos inventos continúan en vigor y todavía hoy revisten una gran utilidad. Esos inventos son el fuego, la lanza, el arco y flecha, la rueda, la pintura, la escritura, la lámpara, el barco, la ropa, el arado, el molino y el vidrio, y, en el artículo de hoy vamos a centrarnos en analizar cada uno de ellos con el fin de comprender un poco más el inicio del camino de la evolución humana. Al fin y al cabo, en la medida en la que entendemos nuestro pasado estamos más cerca de comprender nuestro presente.

El fuego

el fuego

Según los últimos estudios, antes de poder generarlo por nuestros propios medios mediante el aprendizaje de diversas técnicas, era preciso obtener el fuego a través de fenómenos naturales como son los rayos. No obstante, tal y como señalábamos al principio del artículo, el hombre prehistórico, recurriendo a sus dos armas más importantes, la curiosidad y la imaginación, terminó descubriendo la técnica para poder crearlo por sí mismo.

¿En qué momento se descubrió el fuego?

Tal y como señalan los expertos, hace 790.000 años el hombre descubriría la creación del fuego mediante la reacción desembocada de frotar el extremo de una rama con un tronco seco o a partir de las chispas que surgirían mediante el choque continuado y rápido de dos lascas de piedra lisa.

La capacidad de crear el fuego y el hecho decisivo de mantenerlo vivo proporcionó al hombre multitud de ventajas: para empezar, una mayor libertad de movimiento ya que apartaba la oscuridad gracias a su luz, por otro lado, le otorgaba calor al tiempo que era capaz de explorar cuevas y convertirlas en un hogar. Además, otro gran avance supuso la introducción del fuego en la alimentación, ya que, a partir de ese momento, el hombre prehistórico comenzó a cocinar su comida lo que desembocó en nuevas maneras de ingerir.

La lanza

lanza

La presencia agresiva de los animales salvajes así como la necesidad de conseguir alimento llevaron a nuestros antepasados a construir la lanza. En un principio se trató tan solo de una vara recta de madera a la que le afilaban la punta. Sin embargo, el paso del tiempo y la llegada a escena de los metales, se añadió una punta de hierro a uno de los extremos de la vara.
El desarrollo de la lanza tuvo importantes consecuencias como el hecho de poder cazar animales más grandes así como poder adoptar ciertas medidas de seguridad al atacar desde la distancia. Con el tiempo, la lanza se convertiría en el arma que los hombres usarían contra todo aquello que supusiera una amenaza.

El arco y flecha

arco y flechas

Si lo pensamos detenidamente, un arco simplemente es una rama a la que se le ha atado en ambos extremos una cuerda muy tirante; sin embargo, la aparición del arco y la flecha supondría un avance inmenso en el camino de la evolución del hombre prehistórico. Para empezar, su uso permitió mejorar sus técnicas de caza. Además, el arco y la flecha proporcionaron al hombre la capacidad de aumentar el tamaño de su territorio, así como también realizar viajes más largos. Estas consecuencias vinieron de la mano del arco y la flecha ya que su uso permitía no solo cazar animales a grandes distancias (más que con la lanza) sino también defenderse de los posibles ataques que les sobreviniesen a lo largo del camino.

De esta manera, la llegada del arco y la flecha a la vida del hombre marcó un potente salto evolutivo debido a la apertura de nuevas posibilidades como la exploración de nuevos horizontes y el movimiento del hombre a otros puntos del planeta.

La rueda

rueda

Los últimos hallazgos relacionados con la invención de la rueda demuestran que ya en el año 3.500 antes de Cristo ya se hacía uso de ella, concretamente en la antigua ciudad de Ur. No obstante, la hipótesis general es que la rueda ya se empleaba en la época de los Sumerios.

Los primeros usos de los que se tienen datos en relación con este tema es el empleo primigenio de troncos de árboles a modo de grandes rodillos, sobre los cuales se transportaban voluminosas y pesadas cargas de un lado para otro. Poco después, los trineos reemplazaron este medio de transporte, que permitían acarrear cargas más pesadas y en un menor lapso de tiempo. El enorme peso de lo que transportaban generaba hendiduras en los rodillos, lo que daba como resultado que la velocidad de desplazamiento mejoraba, algo que observaron y anotaron mentalmente los primeros hombres y que daría como consecuencia la invención de la rueda.

La pintura

pintura

Tal y como hemos señalado al principio de nuestro artículo, los hombres prehistóricos se valían de los materiales de que disponían a su alrededor a la hora de crear nuevas cosas. Es de esta manera como surgió el arte, mediante el empleo de materiales simples como el carbón o la arena con diversas tonalidades que le daban su mezcla con la grasa de los animales o el agua. Así pues, nuestros antepasados comprobaron que, si mojaban sus dedos con estos materiales y realizaban trazos en las paredes o el suelo, permanecía su impronta. Es así como nacieron las pinturas rupestres en las cuevas, es decir, las representaciones del quehacer diario de los primeros hombres. De hecho, la gran mayoría de estas pinturas muestran hombres que cazan, bailan o participan en ritos de adoración. Y así es como nosotros, en la actualidad, hemos llegado a comprender en gran medida los modos de vida de nuestros antepasados.

La escritura

escritura

Con los inicios del comercio, los primeros hombres quisieron dejar constancia de cada uno de sus acuerdos comerciales. De esta manera, surge la escritura 4.000 años antes del nacimiento de Cristo. 

La primera forma de escritura se basaba en la representación gráfica de la naturaleza o en las acciones diarias realizadas por el hombre que quedaba recogido sobre una tablilla de arcilla. Esta primera forma de escritura se la conoce como pictogramas. El paso del tiempo y el avance de las sociedades trajo consigo sistemas de escritura más complejos como el que usaban los antiguos egipcios y sus jeroglíficos. No obstante, serían los fenicios los que introducirían el cambio radical y más importante a la manera de escribir, hasta el punto de heredarla intacta hasta el día de hoy: se trata de la introducción del sistema del alfabeto.

El empleo del lenguaje y la invención de la escritura posibilitó la transmisión de importantes saberes, como para qué y cómo se creaban los inventos, legado que pasó de padres a hijos y que dio como resultado el inicio de la cultura. Gracias a estas transmisiones, los inventos perduraron y evolucionaron adaptándose a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades

Este hecho marcó un punto tan crucial que la aparición de la escritura marca el final de la Prehistoria para dar paso a la Historia. 

La lámpara

antorcha

Las nuevas ubicaciones de los hogares dentro de las cuevas precisó la aparición de lámparas con las que abandonar la oscuridad sin tener que recurrir a fogatas; además, se hacía preciso que se pudieran desplazar. Así pues, las primeras lámparas de la historia consistieron, simplemente, en troncos ardiendo para, poco después, mejorarlas al emplear recipientes con brasas en su interior.

Más adelante comenzaron a popularizarse las famosas antorchas; éstas se trataban de ramas o astillas de árbol de tipo resinoso a las que untaban aceite o sebo con el objetivo de aligerar el proceso de combustión al tiempo que lo mantenían prendido durante el mayor tiempo posible.

Habría que esperar hasta el año 50.000 antes de Cristo para inventar las primeras lámparas de aceite consistentes en recipientes repletos de algún tipo de líquido aceitoso y una mecha.

El barco

barco

La llegada e invención del barco supuso, en un primer momento, la posibilidad de acceder a espacios que, hasta ese momento, permanecían vetados para los primeros hombres, como el cauce de un río demasiado profundo; además, emergieron nuevas actividades y posibilidades de alimentación, como la pesca.

En un primer momento los barcos no fueron más que una especie de balsa elaborada a base de una serie de troncos atados entre sí mediante potentes cueros o ramas. Otro tipo de barco era el que se construía mediante la apertura de un hueco en la parte interna de un tronco lo suficientemente grueso como para ser resistente al agua, algo así como una especie de canoa recubierta de piel animal. Las últimas investigaciones demuestran que este tipo de barcos ya eran usados en el 60.000 antes de Cristo, aproximadamente.

Poco después, en el área de Europa comenzó a usarse el barco tipo vela, es decir, embarcaciones formadas por un tronco central dispuesto de manera vertical y una tela que posibilitaba que el viento empujara y marcara la dirección del barco, según estuviese enfocada la tela. De hecho, se han hallado vasijas de origen egipcio en las que se realizaron diversos grabados de barcos de vela, lo que demuestra que hace unos 5.000 años el pueblo egipcio ya contaba con embarcaciones de este tipo para vadear el Nilo.

La ropa

desarrollo de la ropa en la prehistoria

La aparición de la ropa tiene mucho que ver con la agresividad del entorno: las gélidas temperaturas que caracterizaron la época, alrededor del 500.000 antes de Cristo, hicieron a los primeros hombres aguzar el ingenio al máximo para dar como resultado la invención de los primeros tejidos. Éstos surgieron de los animales que cazaban; con el paso del tiempo, el proceso de generación de la vestimenta evolucionó con la aparición de la costura, con lo que comenzó a ser posible la unión de dos o más piezas de piel.

Con el paso del tiempo consiguieron crear el tinte, generado a base de la maceración de la corteza de algunos árboles en el agua, especialmente esto se conseguía con mayor facilidad mediante el uso de algunas especies como el sauce y el roble; de esta manera, podían conseguir diversas tonalidades, con lo que cambiaron el estilo de la vestimenta y dieron el primer paso hacia la moda tal y como la conocemos.

Con el paso del tiempo se dieron cuenta de que podían emplear el uso de las fibras vegetales en la generación de la ropa, así como también descubrieron el uso de fibras de árboles húmedas dispuestas en hileras a modo de esterilla. Se fijaron en que si las enrolaban y las golpeaban fuertemente con un palo, lograban que estas se unieran entre sí de manera muy apretada de forma que daban como resultado una especie de fieltro flexible, cálido y sumamente fuerte. Este nuevo material servía, además de como tejido para generar ropa, también para otros objetos del hogar.

El arado

arado

La técnica novedosa del arado de la tierra con el fin de plantar no se conocería hasta el año 3.500 a.C. Este invento, que supondría una verdadera revolución en el camino de la evolución del ser humano, tuvo su punto de inicio en Mesopotamia. El arado trataba de abrir surcos en la tierra con el objetivo de aviar el terreno para sembrar las semillas, de manera que crecieran de una manera más rápida y efectiva.

En un primer momento, el arado consistía simplemente, en un palo de madera que los hombres encajaban en la tierra e iban moviendo. Sin embargo, con el tiempo, descubrieron que tan ardua tarea podía ser realizada por los animales de carga, de manera que ahorraron en tiempo y en esfuerzo. Poco después, durante la civilización romana se procedería a añadir una especie de ganchos en la cara interna del palo de madera, de manera que la labor de encaje en la tierra se volvió mucho más efectiva.

El molino

molino

En el caso del molino debemos decir que se convirtió en uno de los inventos más prácticos desde un punto de vista de la mejora de la vida cotidiana. El uso del molino permitió, entre otras cosas, conseguir la harina de los cereales cosechados por el ser humano. Los primeros molinos fueron burdas y simples construcciones basadas en un palo pesado unido a una gran rueda de piedra. La fatigosa tarea de girar la piedra estuvo primero en manos del hombre, pero, con el paso del tiempo, encomendaron la labor a los animales de carga.

Algo de tiempo después, se dieron cuenta de que la fuerza la podía realizar las potentes corrientes de agua de los ríos, de manera que se empezaron a usar los molinos de agua y, más adelante, los de viento mediante la adición de unas grandes aspas en el molino.

El vidrio

vidrio

El último de nuestra lista de los 12 inventos más cruciales de la Prehistoria corresponde al descubrimiento del vidrio. Este material permitió la fusión, a través del uso de una energía calorífica, de ciertos materiales como el carbonato de sodio, la arena de sílice y la calizaEl calor empleado tenía que alcanzar elevadas temperaturas, aproximadamente unos 1500 ºC con el objetivo de fundir estos elementos.

Los primeros objetos generados mediante el uso del vidrio se localizan en Egipto: se trataba de unas cuentas de collar y unos abalorios. Con el paso del tiempo, fueron precisamente los egipcios quienes se convirtieron en una de las mayores proveedoras del vidrio que se empleó con profusión en la elaboración de adornos para las cortes reales. No obstante, fueron los fenicios -innovadores y originales, como con el alfabeto- quienes inventaron la técnica del vidrio soplado con el objetivo de fabricar envases y otros tipos de objetos de gran utilidad cerca del año 200 antes de Cristo.

Consecuencias de los inventos prehistóricos

Los objetos y herramientas que se crearon durante la etapa prehistórica tuvieron un potente eco que ha resonado con fuerza hasta el día de hoy:

  • Modificación de los hábitos alimentarios del hombre: Con la invención del fuego, nuestros antepasados pudieron abandonar una dieta basada en frutos de árboles o nueces, a la alimentación de carne de otros animales mediante su cocción.
  • Seguridad y protección: El entorno en general se erguía amenazante sobre el hombre, que contaba con muy poca capacidad para enfrentarlo. El descubrimiento del fuego y la invención de armas como la lanza o el arco y la flecha permitieron a los primeros hombres protegerse de sus ataques, iluminar sus cuevas y calentarse así como habitar lugares de climas fríos.
  • Comienzo de la violencia: No todas las consecuencias son benignas; la invención de nuevas armas permitió al hombre prehistórico, no solo luchar contra los animales, sino también con otras tribus que amenzaban de alguna manera su territorio.
  • Aparición de novedosas formas de trabajo: Comenzó la era de la agricultura, lo que supuso un enorme salto evolutivo; para empezar, este cambio trajo consigo el abandono de formas de vida nómadas por otras sedentarias, que permitieron, a su vez domesticar animales al darles de comer aquello que cosechaban. Estos animales se convertirían en sus principales proveedores de alimento y de ayuda como animales de carga. Estos primeros asentamientos conformarían los antecedentes de las grandes ciudades.
  • El empleo del lenguaje y la invención de la escritura posibilitó la transmisión de importantes saberes, como para qué y cómo se creaban los inventos, legado que pasó de padres a hijos y que dio como resultado el inicio de la cultura. Gracias a estas transmisiones, los inventos perduraron y evolucionaron adaptándose a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades. No por nada, la invención de la escritura marca, para la gran mayoría de los estudiosos, el punto y final de la Prehistoria y el inicio de la Historia.